Prácticas atencionales y corporales

Sesiones prácticas para cultivar la conciencia plena y la presencia en el aquí y el ahora, apartando el juicio, con amabilidad hacia ti, hacia los demás y hacia el propio vivir

El abordaje de estas prácticas se basa en propuestas del Mindfulness y del MICC (Método de Integración Cognitivo Corporal). Un trabajo atencional a través de la quietud y del movimiento para lograr mayor presencia activa momento a momento

¿Qué es el Mindfulness?

El mindfulness, también conocido como atención o consciencia plena, es una práctica contemplativa que implica prestar atención deliberada y consciente al momento presente, sin juzgarlo y fomentando la amabilidad.

Consiste en dirigir la atención a sentir las sensaciones físicas y observar los pensamientos, sin dejarse llevar por ellos y utilizando como ancla la respiración. Se fomenta una actitud de aceptación, curiosidad y compasión hacia uno mismo y hacia los demás.

El mindfulness deriva de antiguas tradiciones contemplativas como el budismo, pero en los últimos años ha ganado reconocimiento en la psicología occidental como un recurso efectivo para reducir el estrés, la ansiedad y la depresión, mejorar la concentración, la calidad del sueño, las relaciones interpersonales y el bienestar general. Se practica a través de ejercicios de meditación formal, así como integrándolo en actividades cotidianas como comer, caminar o simplemente respirar conscientemente.


¿Qué es el MICC?

El Método de Integración Cognitivo Corporal (MICC), desarrollado por la bióloga chilena Carmen Cordero en 1990, es una metodología de desarrollo personal y psicocorporal que postula que el cuerpo, las emociones y la capacidad reflexiva o cognitiva forman una unidad inseparable. Este enfoque se basa en la neurobiología y la epistemología experimental, y nació de las investigaciones de Cordero sobre la dinámica de las emociones junto a los renombrados científicos Humberto Maturana y Francisco Varela.

El método sostiene que la estructura corporal de una persona (su musculatura, postura y tensiones) determina sus patrones de comportamiento, sus formas de sentir y su manera de procesar la realidad. Al mismo tiempo, nuestras experiencias vitales e interpretaciones van moldeando nuestra fisonomía de manera recíproca.

En la práctica, se trata de realizar ejercicios físicos tanto de movilidad articular, como de tensión, contracción y distensión, desarrollados con gran rigor científico, así como dirigir la atención a diferentes focos, con el fin de ampliar el sentido propioceptivo logrando mayor plasticidad emocional, autonomía reflexiva y capacidad de autorregulación.

¡Un gimnasio para entrenar la atención!

Ya lo dice la ciencia, es importante ejercitar la atención, en concreto la capacidad de dirigirla a diferentes focos, si no es así, existe una tendencia a que nuestra atención se vaya siempre al mismo lugar, condicionada por la propia biografía, fisiología y cultura, se nos hace difícil poder observar otras opciones, posibilidades y alternativas si no ampliamos nuestra plasticidad atencional.

Pero como cualquier hábito, requiere de entrenamiento, de una intención de prestar atención.

Solo así, hay espacio para nuevos registros y formas diferentes de vivir.

Clave para cualquier proceso de transformación dónde se pretende un cambio a nivel fisiológico y no solo conductual. 

En Psic-In, se ofrecen prácticas atencionales y corporales en formato online, además de incorporar este paradigma en nuestras sesiones de psicoterapia.