Metodología

La psicología integrativa incluye diversos modelos psicológicos, permitiendo individualizar el tratamiento y el abordaje de las distintas dimensiones del ser humano

El objetivo es fomentar un autoconocimiento consciente y coherente, sentir, pensar y hacer en una misma línea, facilitando un acoplamiento más funcional a nuestro contexto.

Mi enfoque

Mi enfoque de intervención abarca orientaciones psicodinámicas, cognitivo-conductuales, humanistas, de trauma, construcción del estilo de apego, técnicas corporales y contemplativas, tales como la meditación, el Mindfulness y el MICC (Método de Integración Cognitivo Corporal), junto con el enfoque sistémico, que constituye la base de mi trabajo. 

Esta diversidad posibilita profundizar en las diferentes dimensiones que componen el ser vivo que somos, lo cognitivo, lo emocional, lo conductual, lo fisiológico, lo relacional y la espiritualidad.

Encontrar una coherencia entre el sentir, el pensar y el actuar en los diferentes contextos de la vida, familiar, social, laboral, académico, de pareja y personal.

El enfoque sistémico aborda el malestar emocional y la conducta del individuo no como un fenómeno aislado dentro de la psique de la persona, sino como el resultado de la dinámica y las pautas de interacción dentro del sistema o sistemas a los que pertenece: el sistema social, familiar, de pareja, laboral y el propio sistema interno. 

La forma en que nos relacionamos con nuestro mundo interno y externo tiene sus raíces en experiencias tempranas, las cuales nos condicionan de manera inconsciente a vivir de una determinada forma. Por ello, considero fundamental conocer cómo vivimos y cómo nos contamos la vida, darnos cuenta de la forma en la que  nos movemos en lo distintos contextos e identificar poco a poco las causas de nuestro malestar , así cómo, asumir ese malestar como parte del vivir y de los procesos transformacionales, apartando el juicio de cómo creemos que deberían ser las cosas y de la idea fantasiosa de estar siempre «bien».